¿Cómo es una Escuela infantil en Noruega? Espacio, adultos y niños en el barnehage.

¡Hola!

Hoy me gustaría plantear una reflexión. ¿Se siente el alumnado cómodo en la escuela? ¿Es la escuela infantil o el colegio un espacio donde los niños y niñas se sientan relajados, felices y en el que disfruten? ¿Se sienten allí como en casa?

En Noruega la escuela infantil, conocida como Barnehage es un lugar al que van niños y niñas desde 1 hasta 6 años. No es frecuente que los menores de 1 año entren al Barnehage, pues el permiso de maternidad y paternidad es muy duradero.

El colegio de primaria no empieza hasta los 6 años, igual que la primaria en España, sin embargo la etapa de Barnehage es una etapa completamente diferenciada de la etapa primaria. Para empezar, es en otro tipo de centro con un aspecto y una intención completamente diferente.

Al barnehage se va a jugar, a crecer y a tener experiencias. Al barnehage se va a disfrutar, y, por qué no decirlo, a ser cuidado mientras papá y mamá tienen que ir a trabajar. Está muy mal visto en muchas ocasiones el concepto de “cuidar” a los niños en la escuela y, sin embargo, es una etapa en la que los cuidados son fundamentales.

Los niños y niñas necesitan sentirse seguros, confiados, queridos y aceptados. Necesitan un entorno donde poder expresarse, desarrollarse y relacionarse sin ser juzgados, sin miedo a no cumplir con las expectativas y, sobre todo, pudiendo ser lo que son: Niños. Esto es lo que ofrece el barnehage.

Las escuelas infantiles en Noruega o barnehages no se componen por clases, ni se utiliza el concepto de maestro o profesor. Esto es cosa de la escuela primaria. En el barnehage (literalmente jardín de infancia) los niños son niños y los adultos son adultos.

Esto no significa que los adultos no tengan formación, en cada escuela el mínimo de adultos por grupo es 1 adulto por cada 3 niños menores de 3 años y 1 adulto por cada 6 niños mayores de 3 años. De estos adultos tiene que haber mínimo un pedagogo o maestro por cada 7 niños menores de 3 años y un pedagogo o maestro por cada 14 niños mayores de 3 años. Sin embargo para los niños, todos los adultos son esto: adultos. Adultos que les cuidan, les ayudan y les acompañan.

El barnehage es un mundo diferente al de la escuela. Los barnehages se componen por secciones o departamentos que serían lo que nosotros llamamos clases. Sin embargo carece de sentido llamarlas clases porque no es un espacio donde los estudiantes o alumnos van a estudiar, no se componen por mesas y sillas. Es un espacio que se asemeja más a una casa. Es frecuente tener un sofá, un espacio donde hayan colchonetas en el suelo o incluso pequeñas salas dentro de un propio espacio. Algunos tienen una cocina en la propia “aula”, como por ejemplo en el que yo trabajo y otros tienen la cocina separada.

Un barnehage común tiene 4 espacios principales:

  • Guardarropa/entrada. Es lo primero que te encuentras al llegar. Un espacio donde hay muchas perchas con ropa de lluvia, botas de agua, cajas con ropa de recambio… Cada niño tiene su propio espacio allí. Al llegar se quitan la ropa de fuera y se ponen cómodos con sus zapatillas de andar por clase. A este espacio siempre entran con sus familias por las mañanas y están el tiempo que quieran, les ayudan a cambiarse, se despiden… Es un momento genial para hablar con las familias, establecer una relación, etc. En muchas ocasiones, este espacio se utiliza después como espacio de juego. En mi barnehage, por ejemplo, pueden ir allí a jugar a la pelota para no molestar a los demás.Imagen1

    Fuente

  • El “aula” en sí. O el espacio en el que estamos. Allí hay generalmente un espacio muy amplio donde jugar a diferentes cosas. Puede haber diferentes espacios diferenciados: Por ejemplo en mi barnehage tenemos una pequeña habitación que la llamamos “sala de saltos” (es un cuarto muy pequeño con una pared de escalada y unas cohonetas de psicomotricidad) o también tenemos un espacio que está dividido en dos pisos a modo de litera. Arriba tenemos cosas de juego simbólico tipo casita o familias y abajo hay construcciones. En esta “aula” tenemos también mesas para comer, pintar o jugar a juegos de mesa… y un sofá. En algunos centros, en vez de sofá pueden tener una zona acogedora con cojines.

Fotos sacadas de Pinterest

  • La cocina. No siempre se cocina y no en todos los centros es igual, pero la cocina es fundamental porque cada día los niños toman leche, fruta, y diferentes cosas que se preparan en la cocina. En mi centro los niños traen la comida de casa, pero dos días a la semana el barnehage ofrece comida que preparamos con la ayuda de los niños.

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    Preparando la comida
  • La zona exterior. La zona exterior suele ser un espacio amplio, con espacios naturales donde jugar. A veces hay columpios o zona tipo parque, a veces hay trozos de bosque o naturaleza y siempre hay un arenero. La zona exterior es muy importante y es un punto en el que las familias suelen ser muy exigentes, pues el juego al aire libre es un elemento indispensable en la vida de los niños y niñas noruegos, independientemente del tiempo que haga.

    A muy grandes rasgos, esto es lo que compone un barnehage noruego. Para mí la enorme diferencia con las escuelas infantiles de España y, sobre todo, con los colegios de educación infantil de 2º ciclo es el enfoque. El hecho de que los niños y niñas aquí van a jugar, a disfrutar y a ser ellos mismos. Os pondré dos ejemplos que lo ilustran a la perfección:

  • Ejemplo 1. Curso de formación para trabajadores de barnehage. Se da el consejo siguiente. “No hagáis la asamblea antes de comer porque entonces, entre la media hora de asamblea y la media hora de comer, los niños estarán demasiado tiempo sentados sin poder jugar.”
  • Ejemplo 2. Reunión de padres la semana pasada. Se explica a los padres que un día a la semana, algunos niños tienen una actividad para desarrollar el lenguaje oral en la que trabajan a través de unos cuentos y unas canciones. Un padre pregunta: “¿Cuánto tiempo tienen que estar sentados haciendo esta actividad?”.

Como veis, estar sentado es una cosa que no está muy aceptada en esta etapa. Tiene lógica, sin miramos todos los estudios y todas las afirmaciones de los pedagogos, es precisamente a través de la experiencia y el juego cuando los niños y niñas aprenden. Lo decia Piaget, Vigotsky, Montessori, Freinet, Malaguzzi, Giner de los Ríos y un largo etcétera de psicólogos y pedagogos a los que nos encanta seguir, nombrar y citar cuando se trata de explicar la teoría.

Cuando explico que en muchas escuelas infantiles en España los niños y niñas de 3 a 6 años (por no nombrar a los de primer ciclo) están en modo “escuela” a mis compañeras de trabajo y a mis conocidos aquí, me preguntan ¿Pero no estudiáis sobre las necesidades de los niños de esta etapa? ¿No estudiáis las corrientes pedagógicas y psicológicas? ¿Los trabajadores no están formados allí? Y en este momento, la verdad, con un poco de vergüenza les cuento que en mi país los maestros y maestras suelen tener infinidad de títulos y de estudios, y que en la formación hablamos constantemente de estas necesidades de juego y movimiento, de emoción, del maestro como guía del proceso… Porque sé que su respuesta siempre es la misma. ¿Y entonces, por qué?

5 Comentarios

  • Ana

    Lo que más me ha impresionado es que los padres pregunten si van a estar mucho tiempo sentados. Aquí es justo al contrario. Nosotros estamos haciendo un gran esfuerzo para que mi hijo vaya a un colegio no convencional en el que sí tienen consciencia de estas cosas y NADIE lo entiende. Porque el niño debería estar aprendiendo en lugar de jugando, porque si no lo haces ahora con 6 años no puedes con él,…(además de todo el niño es movido, y todo el mundo (menos nosotros y afortunadamente sus profesores) piensa que lo bueno es que aprendan a estar quietos horas y horas…

    • IchMiriam

      Es muy triste q la gente piense así y en especial los maestros, ya que como profesionales se supone que conocemos las necesidades de la infancia. Y es una pena que para cubrir esas necesidades haya que recurrir a centros alternativos privados que la mayoría no pueden pagar. Me alegro de que tu hijo pueda disfrutar de su infancia. Un fuerte abrazo y gracias por compartir tu experiencia!

      • Ana

        Gracias a ti por intentar concienciar, hace mucho falta. Acabo de encontrarme a una madre que me ha preguntado a qué colegio va el niño y al explicarle que si no hubiera encontrado este centro (no es muy conocido aquí) el niño se hubiera quedado conmigo, al menos un año más (yo ahora mismo no trabajo, aunque no sea por elección mía) me contesta que no se me ocurra porque un compañero de clase de su hijo no fue a guardería y cuando empezaron el colegio todas las mañanas era un drama porque no sabía estar sentado. ¡¡Con tres años!! Y nos parece que eso es lo raro. Como ya he dicho yo no trabajo y para nosotros es un gran esfuerzo llevar al niño a ese centro, de hecho si no cambia la cosa no creo que podamos permitírnoslo toda la primaria. Pero estoy firmemente convencida de que es lo mejor que puedo hacer por mi hijo, así que merece la pena sacrificar otras cosas.

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