Mi experiencia en una escuela de Finlandia. Parte 3: Un día en la escuela.

Hola! Hoy vengo con una nueva entrada de mi experiencia en Finlandia. Tras explicar cómo era la escuela y centrarme en explicar cómo era el aula, hoy explicaré detalladamente cómo era un día completo allí, centrándome en el aula en la que estuve, que como ya he explicado anteriormente era una clase de niños y niñas de entre tres y cinco años.

La escuela infantil en la que estuve, abría a las ocho de la mañana, sin embargo, los niños podían llegar a la hora que los padres lo necesitasen, al igual que pasaba con la hora de salida, ya que al ser considerada escuela infantil o guardería, los horarios no estaban establecidos.

08:00, Llegada y desayuno

Al llegar los primeros niños a la escuela, se servía el desayuno. No todos los niños desayunaban en la escuela pero algunos de ellos sí lo hacían y la escuela ofrecía este servicio. Como a esta hora todavía no habían llegado todos los niños, generalmente se juntaban todos los niños de la escuela en la clase más grande y desayunaban juntos. Este aspecto es un punto a destacar ya que la escuela, a pesar de tener cocina, no tenía comedor y los niños comían en las mesas de la propia aula. La cocinera o uno de los maestros o voluntarios traía un carro con la comida, los platos, vasos, cubiertos y todo lo necesario y los maestros se encargaban de poner la mesa y servir la comida. Y así, sucedía en todas las comidas del día que como contaré más adelante, eran un total de tres.

Al terminar de desayunar, los niños tenían un tiempo para jugar libremente. En algunas ocasiones se les ponía música para bailar si así lo pedían ellos, pues podían jugar a lo que ellos decidiesen.

10:00, Juego al aire libre

Posteriormente, sobre las 10 de la mañana, salíamos al parque. Como expliqué, la escuela no tenía patio propio por lo que siempre íbamos al parque que estaba justo enfrente o, en ocasiones, a otro cercano. El tiempo de estar fuera era alrededor de una hora, teniendo en cuenta que la mayoría de días se perdía mucho tiempo en cambiarse de ropa para salir debido al frío. Los niños solían ir dentro de la escuela sólo con un pantalón fino o leotardos y camiseta. Para salir se ponían un pantalón normal, un pantalón de lluvia o nieve, cuando fuese necesario, un par de camisetas o sudaderas más y chaqueta de lluvia o nieve cuando fuese necesario, así como por supuesto guantes, bufanda, gorro y calcetines de lana. Como podeis imaginar, todo esto era bastante necesario en los meses en los que estuve y a lo largo de una gran parte del año allí. Dedicaban mucho tiempo a estos cambios de ropa ya que hasta los más pequeños se cambiaban solos y sólo en algunas ocasiones se les ayudaba cuando estaban teniendo mucha dificultad, por ejemplo con los guantes.

He querido destacar este punto ya que es muy diferente a lo que estaba acostumbrada debido evidentemente al diferente clima y también porque me gustó que a los niños no les metían prisa a la hora de cambiarse de ropa sino que se consideraba también un momento de aprender. Sobre lo que se aprende en casa o en la escuela, hablaré más adelante en otro post, ya que he encontrado gran diferencia en este sentido entre lo que estoy viviendo aquí en Noruega y lo que viví en Finlandia de lo que conozco en España.

jugar parque
Jugando en los charcos

11:00, comer, descansar y jugar

Tras la hora de parque, entrabamos de nuevo y era la hora de comer. La rutina se basaba en hacer pis y lavarse las manos y mientras que los maestros servían la comida el encargado del día se ocupaba de poner los vasos y servilletas en las mesas para todos. Los niños no podían empezar a comer hasta que todos tuviesen su plato en la mesa y, previamente a empezar a comer se les solía preguntar qué había para comer, de manera que ellos tenían que fijarse bien en todos los alimentos que encontraban en sus platos y de esta manera también adquirían mayor vocabulario, ya que era una escuela infantil en español. También algunos días antes de comer se solía pasar lista. Esto se hacía con una lista de nombres en mayúsculas que tenían fotos que podían quitarse y ponerse. los que estaban en el aula tenían la foto pegada y la foto de los que no habían ido se pegaba en otro sitio. Con esto también contaban cuantos niños y niñas había en clase y todas esas cosas a las que estamos acostumbrados en infantil. Esta rutina no se hacía al principio del día debido a la flexibilidad de horarios, ya que a la hora de comer por lo general estaban ya todos los niños. 

Tras la comida, era el momento de descanso. Todos, niños, niñas y adultos, entrábamos a la sala de descanso donde los colchones habían sido previamente distribuidos por la sala con sus correspondientes almohadas y sábanas y con música relajante era momento de dormir. Algunos dormían cada día y otros, simplemente, descansaban y, por qué negarlo, a veces también querían jugar más que descansar, pero generalmente se conseguía un ambiente bastante relajante. Media hora o cuarenta minutos más tarde, los que no se habían dormido podían salir a jugar a juegos tranquilos, como puzzles, construcciones, pintar o cualquier cosa a la que se pudiese jugar sentado en una mesa sin hacer demasiado ruido. En este rato, los niños que sí se habían dormido tenían más tiempo para descansar y los demás podían aprovechar para jugar a cosas que normalmente no tenían tan a mano ya que este tipo de juegos, se guardaban en un armario cerrado.

Haciendo puzzles
Haciendo puzzles

14:00 – 17:00, Merendar, jugar, salir

Cuando todos se habían despertado, o era la hora de despertar a los más dormilones, se servía la merienda. Aproximadamente a las dos de mediodía. La merienda solía consistir en pan con mermelada o fiambre, cereales, fruta o yogur. Tras la merienda, jugaban un rato más libremente y salían una vez más al parque durante una hora para después, los poquitos que quedaban, ya que la mayoría habían sido recogidos durante el segundo rato de parque, jugaban hasta que venían sus padres.

En ocasiones especiales, pero con regularidad, se solían hacer excursiones al bosque cercano o a algún punto cercano de la ciudad. También en ocasiones se hacían manualidades o dibujos, como por ejemplo para el día del padre o de la madre.

Excursión al bosque
Excursión al bosque

Como habréis visto, aparentemente, no hacían nada. No escribían, ni contaban, ni hacían psicomotricidad, dibujos, asamblea, proyectos, fichas, unidades didácticas. No se programaba, no se tenía que cumplir con los objetivos marcados. Sólo jugaban. Desde mi punto de vista, la rutina de un día a día esta escuela infantil, fue lo más opuesto a lo que había visto en España que pudiese imaginar. Ver a niños de tres a cinco años sin presión, sin tener que coger un lápiz, sin tener que seguir un horario estricto, sin tener que seguir actividades fijadas, fue muy chocante. Verlo día a día, lo fue más aún. Tengo que decir que los niños y niñas de la Escuela Infantil de la que estoy hablando, no eran españoles ni de padres hispano-hablantes y la mayoría de ellos tenían la escuela como único contacto con el español. Todos hablaban, todos entendían y sin embargo, nadie les enseñó. Sin duda inmersión lingüística en su más puro estado, y la prueba de que, efectivamente, funciona.

De todo se aprende y todo tiene su punto positivo y su punto negativo. Creo que la virtud está en encontrar el punto medio en cada cosa, adaptarlo a las necesidades de cada grupo y en base a eso ir avanzando. Es por esto que cuento mi experiencia. No la cuento porque sea la escuela idílica o porque pretenda enseñarte a ti que me estás leyendo. La cuento porque considero que ninguno de nosotros va a poder conocer todas las escuelas de los diferentes países y que en cada una de ellas, en cada sitio, hay algo que aprender y por tanto, compartir mi experiencia, por pequeña que sea, me parece lo más sensato.

¿Qué opinas del día a día en esta escuela? ¿Crees que la metodología del juego es la más apropiada? ¿Qué opinas de que los niños no aprendan a escribir durante esta etapa? Espero leer vuestras opiniones, nos leemos pronto!


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@desdeaquiarriba

10 Comentarios

  • Baby Caprichos

    Buenos días! Me parece muy interesante tu vivencia. Hay una cosa clara, el sistema educativo en España tiene que cambiar, en muchos sitios se está haciendo pero en muchos otros (la mayoría no). Los niños tienen que vivir su infancia, tienen que jugar, aprender jugando como dice nuestro lema. No puedes forzarles a leer y escribir con 4 años, y ya no digamos matemáticas, salvo que, a él le llame expresamente la atención. Es importante que se desarrollen como personas, que fomenten su autonomía y su autoestima.Y el aprendizaje de lo cotidiano es fundamental. El colegio de mi hijo es muy parecido, van muy por libre (quizás no tanto con ahí) pero tienen zonas de cocinitas, de puzles, de cuentos, de naturaleza… Y tienen un precioso patio que da a pleno campo con columpios, arenero, casitas de madera. Y por si fuera poco, un huerto, y el campo al lado para salidas esporádicas. Esto es un pueblo, de 6.000 habitantes, pero pueblo. Cada vez que leo algo así más cuenta me doy de lo acertada de mi decisión. El tiene 3 años, pero en 4 y 5 años tienen también disfraces, etc. El “proyecto” para este año es “expresar las emociones a través de representación, creo recordar”. Y hay mucha experimentación con texturas y utensilios y materiales diferentes. Vamos por buen camino. Hay que dejar al niño solo y dedicarnos a observarles y ayudarles en lo que necesiten, sin entorpecerles. Es mi humilde opinión.

  • Jenny Roxana Lovatón Solís

    Preciosa experiencia, esto es educación,” es la vida misma” , allí está su éxito, es lo que sostengo que el proceso de enseñanza_aprendizaje debe darse sin presiones, en ambientes placenteros y con libertad. El objetivo es concebir al niño como una persona única e irrepetible y coadyuvar con su desarrollo personal y social.

  • Ximena

    Me encanta lo que escribes.
    Estoy fascinada con ese respeto a su momento evolutivo.
    Decías que los niños hablaban español? No me ha quedado claro. Los maestros eran españoles?

    Gracias x compartir y te sigo leyendo
    Ximena

    • IchMiriam

      Hola, gracias por tu comentario, me alegra poder compartir mi experiencia y que otras personas la disfruten. Los maestros eran principalmente de México y otros países de América, todos ellos con Español como lengua materna. Un saludo!

  • magaly

    Hola. Te felicito por darte la oportunidad de vivir una experiencia así tan enriquecedora. Creo esta es una propuesta educativa pensada acorde al desarrollo evolutivo de los niños y niñas de estas edades y por lo tanto, son coherentes con las actividades desarrolladas en la rutina diaria. La libertad para dejarlos explorar, manipular materiales y motivar la autonomía personal de los niños, me parece lo más valioso. Comparto contigo que esto puede adaptarse según la realidades y necesidades de la población de cada país. Saludos desde Perú.

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