Niños, niñas, criaturas y criaturos.

Hola a todos!

Hoy os dejo un poco tranquilos con el tema de jugar bajo la lluvia y al aire libre (aunque seguiré insistiendo) para venir con una reflexión y opinión en la que llevo tiempo pensando y es posible que no sea lo más políticamente correcto. Allá va:

Me parece una tontería utilizar ambos géneros todo el tiempo al hablar o escribir.

Sí. Sintiéndolo mucho, es así. Me parece incómodo, me parece artificial y, sobre todo, me parece completamente innecesario. Os pongo un par de ejemplos que me han pasado recientemente:

  • Voy a la Universidad a explicar mi experiencia trabajando en Noruega y me piden un título. Lo doy: “En Noruega los niños tienen derecho a ser niños”. Me rechazan el título con una contra propuesta: “En Noruega las criaturas tienen derecho a ser criaturas” (Nunca antes había oído lo de criaturas y me espantó, así que lo dejé en “En Noruega los niños y las niñas tienen derecho a ser niños y niñas” ¿En serio? ¿Era TAN necesario aclarar que me refería a todos (y todas)?
  • Llamada telefónica con una niña de 8 años. “Hoy he jugado en el patio con mis amigos y amigas (…) Todos y todas hemos leído en clase (…) al cumpleaños de mi amigo han venido niños y niñas del colegio…”

Puede que no sea para tanto y sé que es un tema a la orden del día y que no tiene vuelta atrás. Cada vez se insiste más en esto y cada vez el lenguaje va a tener que ser más engorroso, que diga, inclusivo.

Pero, ¿Por qué lo veo absurdo?

Creo que el machismo no se combate añadiendo palabras. Las palabras se las lleva el viento, como se suele decir. No me sirve de nada que me digan “Los alumnos y las alumnas del centro…” y al mismo tiempo, quien ha dicho esa frase y se ha convertido en una persona socialmente aceptada como inclusiva o feminista diga frases como “Los niños no lloran” o “No te pongas ese vestido de Elsa”

Parece muy obvio, pero no lo es. El machismo, como todo en esta vida, se combate con acciones, no con palabras. Haz que ocurra. Haz que tu mundo no sea machista. Haz tu propia burbuja, dentro de tu casa, con tu familia. Y si todos lo hacemos, entonces podrá cambiar algo.

Haz que tu hijo te vea limpiar, cambiar el pañal de su hermano pequeño o el suyo propio. Haz que tu hija te vea arreglar un mueble, limpiar el coche o cambiar una bombilla. Haz que te vean fuerte. Haz que te vean sensible. Haz que te vean conversar. Haz que te vean cocinar. Haz que te vean conducir. Haz que te vean ir en bicicleta. Haz que te vean cuidar. Haz que te vean. Simplemente esto. Seas hombre o mujer. Deja de perpetuar el machismo en primera persona. Sé un ejemplo, no de palabra, de acción. Y ENTONCES, sólo entonces, cambiará algo.

¿Y en el cole?

En el cole podemos del mismo modo actuar normal. Sí. Normal. Y si no sabes ser normal porque entonces “te sale algo machista”. Entonces el problema lo tienes que solucionar tú. A nivel individual. Y a partir de ahí podrás ser un ejemplo.

Spiderman con pelo largo y tacones. ¿Niño o niña? ¿Acaso eso importa?

Ofrecer el mismo tipo de actividades y juegos a todos los niños sean chicos o chicas. Tratar con completa normalidad que un niño quiera ser Elsa o Spiderman, sea un chico o una chica. Y volvemos, de nuevo, a lo de siempre: No juzgar. Cada persona es diferente. A algunas nos gusta el azul, a otras el verde, a otras el rosa. A algunas les gustan los coches, a otras las pizzas, a otras las escobas. ¿Por qué no les dejamos ser, nos dejamos de tonterías y dejamos de juzgarles y de manipularles?

Y en lo que respecta al lenguaje, he de admitir que hay una cosa que sí veo importante y útil.

Cuando hablas a tu alumnado, puedes utilizar otro tipo de lenguaje inclusivo que no es el de utilizar el femenino cada vez que puedas meterlo con calzador. Algo más sutil, algo que algún día, ojalá se convierta en algo normal y natural. Si ves a un niño que se ha ensuciado puedes decirle “No pasa nada, papá lo puede meter en la lavadora”. Si se le rompe la bicicleta: “Pues a ver si mamá te puede ayudar a arreglarla” Si trae una bufanda hecha a mano “¿Te la ha hecho tu abuelo?”. En este caso, cambiar de vez en cuando el género “típico” que haría esas funciones, nos puede ayudar a transformar esa “actividad típica de hombre/mujer” en una actividad sin género asociado. Y esto yo sí lo veo más útil.

Sonrisa: ¿Niño o niña? ¿Acaso eso importa?

Y a ti, ¿qué te parece? Soy en el fondo una machista al decir que “Los niños tienen que tener derecho a jugar” o que “Los niños necesitan salir al aire libre” o que “Los niños de infantil no necesitan el inglés” ¿Olvido constantemente a las niñas y a las maestras convirtiéndome en una mala profesional?

Gracias por leerme, por compartir y por darme tu opinión en los comentarios o en mi instagram 🙂

Un abrazo!

Miriam

6 Comentarios

  • laglori

    ¡Bravo, Miriam! Efectivamente no se trata de añadir palabras a las palabras pero creo que debemos de esforzarnos para que niñas y niños sepan si están incluidos cuando hablados en plural genérico. No siempre se entiende por contexto 🤔. Por otro lado estoy absolutamente de acuerdo contigo y también uso frases como:”¡Que rico el almuerzo que te ha puesto tu papá!” o “¿Se te ha descosido el botón,? No pasa nada, en casa te lo coserán”y, siempre, siempre, llamo a los papás cuando algún peque está malito o hay algún tema de comedor, etc… También te digo que me suelen contestar que eso lo lleva la madre 🤦.
    En fin, confiemos en la escuela como motor de cambio y no sigamos yendo a remolque

    • IchMiriam

      Exacto creo que estás acciones son las q podrán llevar al cambio, pero me da mucha rabia el postureo de añadir palabras por añadir sin plantearse nada más allá. Es una pena que siempre te contesten q eso lo lleva la madre… Pero hay q ser persistentes, a ver si van dándose cuenta de q también es cosa suya!

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