Por qué salir de excursión y cómo hacerlo en infantil.

Hace tiempo os hablaba del día de tur en el barnehage. A muchos os gusta ver mis experiencias en las excursiones al bosque y muchas veces el comentario general es “Cómo molaría, pero…”. En España la ratio no es ni de lejos tan buena como aquí, la naturaleza no está tan cerca de la mayoría de centros educativos, y, sin embargo, siempre defiendo que allí también se puede salir de excursión. Es más. Se debe salir. En este post os explico por qué y cómo lo haría yo.

Mochilas preparadas y ¡de excursión!

Primero quiero dejar claro que al hablar de ir de excursión no estoy hablando de las salidas que se hacen de vez en cuando: A la granja escuela, al acuario, al museo de bellas artes… No. Esto son otro tipo de excursiones muy concretas y puntuales. En este post me refiero a las excursiones a pie por el entorno próximo (aunque sea una ciudad).

¿Por qué salir de excursión por el entorno próximo?

Uno de las áreas del currículo educativo de infantil en España es “conocimiento del entorno” y en ella se hace mucho hincapié en el conocimiento del entorno más próximo al grupo. El entorno en el que viven, ya sea urbano o natural es el espacio en el que pasan la mayor parte del tiempo. Es donde tienen que sentir seguridad, comodidad y felicidad. Conocerlo bien es el paso más importante para que esto ocurra.

Al salir de excursión al entorno próximo se trabaja de manera transversal todo lo que el currículo señala. Por una parte están en movimiento, conociendo sus capacidades y sus habilidades motoras. Por otro lado están conviviendo con el propio grupo y compartiendo un momento social entre iguales en el que además están presentes en la comunidad, experimentando la vida social y conviviendo con el resto de personas. Además de conocer en primera persona su entorno más cercano, están desarrollando capacidades como la orientación espacial, la organización del tiempo y del material, el deseo de cuidar el entorno. Por otra parte, sentir el entorno como propio les permite sentirse parte de él, sentir que ese espacio habitado en su mayoría por adultos también es suyo.

Pero, si no tenemos naturaleza cerca ¿qué?

Puede que tu centro se encuentre en un magnífico espacio natural y que conocer el entorno implique estar en constante contacto con la naturaleza. Esto es una oportunidad magnífica y que no puedes desaprovechar, pues los niños y niñas necesitan la naturaleza para un correcto desarrollo (abajo os dejo algunos enlaces que os pueden ayudar a entender el por qué).

En el entorno próximo, siempre hay algo de interés

Sin embargo no siempre es así. España es un país en el que las grandes ciudades se han comido la mayor parte de la naturaleza y además las zonas rurales están poco pobladas, por lo tanto, doy por hecho que la mayoría de centros educativos se encuentran en un entorno muy poco natural y muy civilizado. Si es así, no te preocupes. No vas a poder evitar el déficit de naturaleza al 100%, sin embargo salir al entorno próximo va a seguir siendo beneficioso para ti y para tu alumnado.

En todas las ciudades hay parques, alguna zona con árboles o con un poco de vegetación. En Valencia, sin pensar mucho se me ocurre el río, el parque central, el parque de cabecera, el parque del oeste… Estos parques pueden ser en muchos casos el destino de tu excursión, el espacio donde sentaros a comer y jugar un rato. Aunque no sea un bosque, es un espacio al aire libre donde los niños y niñas podrán moverse y jugar y es por tanto igual de valioso.

Pero la excursión va más allá de ir un rato al parque más cercano. En la excursión podéis conocer el barrio. Las tiendas que hay, tal vez un mercado municipal, un taller de motos, un taller de carpintería… Puedes aprovechar para pasar por las calles donde viven los niños y niñas del grupo, o incluso por la tuya. Conozco un maestro en la comunidad valenciana que ha organizado excursiones ¡a las casas de cada niño y a la suya propia! Sé creativo, piensa en las posibilidades de tu zona y de tu grupo y sé valiente: Es muy dificil empezar, organizarlo y sobre todo, justificarlo ante las familias y el resto del equipo, pero merece la pena y: Sí se puede hacer.

¿Cómo organizo las excursiones al entorno próximo?

Para esto te voy a dar algunos consejos que se me ocurren desde aquí arriba pensando en la realidad de allí abajo. La realidad de cada centro es diferente y, por tanto, estos consejos pueden servirte o no, pero espero que al menos te inspiren y te den un punto de partida.

  • Intenta reducir tu ratio aprovechando el apoyo o un especialista. Organiza las horas de apoyo de manera eficiente. En vez de utilizar al apoyo para irte del aula y adelantar faena, puedes intentar juntar varias horas de apoyo en un mismo día para realizar una salida, ten en cuenta que son salidas a un lugar cercano por lo que no te van a llevar todo el día. Si tienes la oportunidad, puedes hacer partícipes a las familias y tener algún adulto más en la salida, aunque contigo y con un maestro de apoyo sería suficiente.
  • Ten claro lo que debes llevar a la excursión. Haz una lista de cosas que SIEMPRE van a ir en tu mochila de la excursión (hazte con una mochila grande, de acampada): Algunas de estas cosas serían: Un listado del grupo con el número de teléfono de su familia. Un teléfono móvil para poder contactar con quien haga falta. Una bolsa para recoger los desperdicios que podáis generar o que encontréis. Un kit de primeros auxilios por si hay algún accidente. Una botella de agua (reutilizable) por si alguno se queda sin agua. Piensa tu mismo en las cosas que puedan hacerte falta en función de las necesidades de los niños y niñas.
  • Ten una buena organización. Decide la ruta antes de salir, las calles por las que vais a pasar, si vais a visitar algo o a alguien tenlo organizado de antemano. Sigue siempre la misma rutina para las excursiones: Por ejemplo: Hablamos con el grupo sobre el destino al que vamos a ir, quien lo necesita va al baño, nos ponemos la ropa que haga falta y las mochilas, organizamos una fila (mi recomendación es que vayan por parejas), contamos a los niños y niñas y salimos. Hacéis la ruta que corresponda y se llega al destino. Una vez allí, contar con frecuencia a los niños y niñas, establece un sitio para dejar mochilas y a disfrutar. A la vuelta, de nuevo, sigue una rutina clara.
  • Prepara a los niños para esto. Las salidas, cuando nunca se han hecho pueden suponer al inicio un poco de caos. Es importante hablar con los niños y niñas, hacerles formar parte de todo el proceso y si lo necesitamos podemos practicar durante algunas semanas haciendo excursiones dentro del propio centro o excursiones muy cortas.
  • Informa a las familias y hazlas formar parte. Las familias suelen ser el elemento más temido por muchos maestros. Primero ten en cuenta que eres tú quien está trabajando y quien organiza la manera de desarrollar la vida de la escuela. Sin embargo no olvides que la comunicación respetuosa y la participación familiar, además de ser un derecho de la familia es un requisito del currículo. Por ello informa a las familias de tu plan, de por qué lo has decidido, explica que en muchos países de Europa, punteros en educación es lo más normal, explica las medidas de seguridad que vas a llevar a cabo para garantizar la seguridad y hazles conscientes de la importancia que esto tiene. Si tú estás seguro, ellas también lo estarán.
  • El papeleo. Aquí sabéis vosotros más que yo. Seguramente tendréis que pedir una autorización al inicio de curso o cuando decidáis iniciar esta actividad que os autorice a estas pequeñas salidas y continuar con las autorizaciones de siempre para las salidas concretas y puntuales. Informaros junto al equipo directivo de cómo llevar todo a cabo.
Merece la pena, de verdad

Así de primeras, puede parecerte un mundo. Te entiendo. Puede que no puedas hacer una excursión semanal con tu grupo, pero tal vez sí puedas hacer una excursión por el entorno cercano al trimestre, al mes, o cada 15 días. Ves probando, hablándolo con el claustro y con las familias, teniéndolo todo claro y poco a poco podrás ir incluyéndolo en tu programación.

Cuéntame qué opinas en los comentarios o en las redes sociales, y si tienes experiencia al respecto no dudes en compartirla, probablemente me he dejado cosas, así que no dudes en enriquecernos con tus aportaciones!

Un abrazo y ¡God tur!

Para profundizar más os recomiendo dos libros:

  • Richard Louv: Los últimos niños en el bosque
  • Heike Freire: Educar en verde

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