El colegio potencia el sedentarismo en la infancia.

Recientemente ha salido en varios periódicos la noticia de que los niños y niñas en España no hacen el ejercicio físico recomendado por la OMS.

Según El país “siete de cada 10 niñas incumple las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre ejercicio físico. (…) no realiza el mínimo de hora diaria de actividad física moderada a vigorosa (…) Contemplando ambos sexos, solo el 36,4% de niños y adolescentes hace el suficiente ejercicio.”

Se habla en el artículo sobre las horas de Educación Física semanales, pero yo voy un paso más allá. ¿Por qué sólo han de moverse en Educación Física o Psicomotricidad? Sabemos que los niños y niñas necesitan moverse, experimentar. Sabemos, además, que el juego es el motor del aprendizaje en la infancia (y en la adultez, pues el juego se transforma en la investigación o el placer). Sabemos también que la mayoría de niños y niñas no saben estarse quietos en la silla. Entonces, ¿a qué estamos esperando?

Necesitan moverse

Propongo cambios. Cambios reales para coles reales. Propongo poner al niño y sus necesidades de verdad en el centro de la planificación, en el centro de la toma de decisiones. Y esto ¿qué significa?

Sencillamente, permitir a los niños y niñas el movimiento, permitir a los niños y niñas jugar (jugar entendido como JUEGO LIBRE) y propongo dejar de lado las fichas, los libros, los “proyectos”, las sillas y las mesas. Según la edad del alumnado y sus necesidades podemos eliminarlas del todo o sencillamente no utilizarlas como único espacio. Y para que sea fácil os dejo las ideas bien masticadas:

  • Tiempo para el juego libre. El máximo tiempo posible. En infantil debería ser prácticamente todo el tiempo exceptuando el tiempo de comer y alguna actividad que de verdad sea interesante y motivadora, por ejemplo cocinar, ir de excursión o un momento de encuentro (no necesariamente debe haber actividad cada día)
  • Tiempo para el juego libre AL AIRE LIBRE. Independientemente del tiempo que haga jugar al aire libre es fundamental. Aporta más movimiento, más y diferentes sensaciones y es necesario para poder conectar con el entorno, ya sea natural (mejor) o urbano.
  • Salir de excursión. Salir de excursión nos permite conocer el entorno mientras practicamos un hábito muy saludable: caminar. Las excursiones no necesitan ser un evento muy elaborado como ir al museo. Pueden ser sencillamente ir a ver las calles donde vive el alumnado, ir al mercado o ir al parque más cercano. Excursiones por el barrio. En Noruega realizamos excursiones semanalmente, aquí te lo cuento y aquí te explico cómo hacerlo en España.
  • Evitar las pantallas en el aula. Hoy en día están muy de moda las TIC. Y sí, aportan mucho, pero no nos pasemos. Mejor tocar que ver. Mejor moverse que tocar un botón. Y recordad: Pantallas ya tienen en casa para rato, para demasiado rato, la mayoría.

Todo esto, a parte de las horas correspondientes al deporte, que haciendo esto no haría ni siquiera falta que fuese diario, por ejemplo, aquí en Noruega no existe el concepto de “hora de psicomotricidad” u “hora de gimnasia” en infantil. Sencillamente todas las horas del día lo son porque están literalmente todo el día saltando, rodando, caminando, bailando, trepando o escalando. Y cuando digo todo el día no exagero. En la formación a los docentes en Noruega se recomienda evitar poner una actividad de estar sentados justo antes de comer porque entonces pueden llegar a estar casi una hora sentados.

Cargar, trasladar, descargar y vuelta a empezar.

Y como familia, ¿qué hago si mi hijo pasa todas las horas del colegio sentado en la silla?

Pues exigir. Preguntar. Cuestionar. ¿Por qué lo haces así? ¿Por qué no tienen más movimiento? ¿Podrían tener tiempo de jugar? Siempre digo lo mismo: El maestro ha de ser capaz de defender lo que hace, justificarlo y argumantarlo, del mismo modo que ha de ser capaz de escuchar a las familias y cuestionarse su práctica diariamente. Somos profesionales y ante todo nuestro trabajo es ofrecer lo mejor al alumnado. ¿Y qué mejor que ofrecerles lo que necesitan?

Si aún así no funciona (los hay muy cuadriculados) pues la única solución es no parar de insistir, sin miedo a ser el pesado de turno, con respeto, pero sin dejar de lado la necesidad de tu hijo o hija, y por supuesto, siempre te quedarán las horas libres para permitir mucho juego, mucho movimiento y tratar de “suplir” todo esto. Aunque es una pena que se tenga que suplir algo tan sencillo de cambiar que sólo requiere ganas y conocimiento.

Gracias por leerme, como siempre. Si te ha gustado no te olvides de compartir en redes sociales o con tus amigos, es lo que más va a ayudar a que se pueda producir un cambio en la mirada hacia la infancia.

Un fuerte abrazo desde aquí arriba.


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