Vuelvo, desde aquí arriba #EIenNoruega

Hola de nuevo. Os escribo desde aquí arriba aunque no os voy a mentir, pensaba hacerlo desde allí abajo. Pero no. Aquí arriba sigo y aún me queda Noruega para rato. Y tras meses de silencio en el blog, hoy he decidido volver a escribir.

En esta primera entrada de este curso voy a hacer una declaración de intenciones.

En este blog hablo sobre la educación en España desde la distancia y desde el conocimiento de quien allí creció, estudió y conoció una ínfima parte de lo que son las escuelas públicas allí. Desde la visión de quien a día de hoy recibe las vivencias de sus sobrinas en la escuela en España, o de mis amigas maestras que allí trabajan. Sé que no es todo malo. Pero sin duda me atrevo a afirmar que la mayoría, está mal.

Ahora no voy a callarme y en algunos momentos haré afirmaciones que a veces pueden doler a algunos. Afirmaciones que otros preferirán ignorar o negar. Pero ¿Qué más da? Este es mi blog y mi espacio de reflexión, desahogo y de soñar con que esto algún día sea innecesario.

He vivido una oposición que me da grandes pistas de uno de los gigantescos problemas de la educación en España. No voy a entrar en criticar el sistema, en hablar de que está desfasado y que es injusto. No. No voy a entrar en eso, porque es más que evidente.

Pero más allá del proceso de selección, sí me gustaría hablar de cómo envían a los maestros a los centros, sin conocer la metodología del centro, su proyecto educativo, su proyecto curricular, su ideología o su forma de trabajo. Aleatoriamente. ¿Y si no encaja con la metodología del centro? Da igual. ¿Y si no encaja con el proyecto educativo? Total… Y esto, que parece tan lógico y justo, pues va por orden de lista, una lista formada en función de una nota y tus méritos personales… Me pregunto para quién es justo. ¿Para el maestro al que envían a un centro que, si tiene la mejor de las suertes, está a menos de 1h de su casa? ¿Para el centro que no tiene que pasar por el proceso de selección de maestros? ¿Para los niños que… (no sé en qué les beneficiaría a ellos)?

Pues bien. Esto desde mi visión, no beneficia a NADIE. Vale, no me tiréis piedras. Sí. evitamos los enchufes. ¿Los evitamos? No lo sabemos. Pero, en cualquier caso… ¿Para “evitar los enchufes” necesitamos de verdad esto?

Por un lado, perjudica a los maestros que con una forma de trabajo han de adaptarse a un centro que desconocen y en el que en muchos casos estarán sólo por un año. Maestros que tal vez incluso tenían alguna idea innovadora que en muchos casos les tiran a tierra nada más llegar y, de manera justificada o no, no luchan por ella. (Por no hablar de todos los que pierden su oportunidad de llegar a este punto por no haber encajado en el sistema de selección)

Por otro, perjudica a los centros, pues si pretenden llevar a cabo un proyecto coherente y que se marque por la continuidad, la coordinación y que siga una misma línea pedagógica, esta se ve rápidamente truncada al recibir a maestros que provienen cada uno de una ideología diferente, con intereses diferentes y con ideales diferentes. Que sí. Muy bonito el que todos aprenden de todos, que hay que saber coordinarse, trabajar en equipo… Pero la realidad es que esto no siempre es tan idílico.

Y por último los niños. Los que deberían ser el kid de la cuestión, el elemento más importante y el que determine las decisiones que se toman. Reciben un maestro un año, un maestro otro año. Igual un maestro que quiere que jueguen, otro que quiere libros, otro que es muy estricto… Cada año una cosa y él, a sus 3, 4, 5 años, tiene una vez más que adaptarse a la situación.

¿Y cómo podemos cambiar esto? Pues no lo sé. Pero os cuento como funciona aquí. En Noruega escuelas públicas y privadas contratan a sus maestros como para cualquier puesto de trabajo. Ponen su vacante en un motor de búsqueda de empleo, reciben los candidatos, los entrevistan y escogen. Así de simple. Alguien que encaje con la filosofía del centro, alguien que quiera trabajar de verdad ahí. Alguien que pueda tener una continuidad. ¿Esto sería un fracaso en España? De ser así, entonces deberíamos hacer una reflexión como sociedad sobre el porqué.

Por hoy suficiente. Si alguien quiere explicar un punto de vista diferente o hacerme ver lo equivocada que estoy estaré encantada de leer los comentarios.

¡Qué tengas un buen día!

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